Podcasts encadenados: historias de gente normal y Los perseguidos






El domingo pasado leí que en este año 2026 hay 393.886 podcasts activos en español. 393.886 es una barbaridad. Sé que es solo un número, pero me ha dado por pensar en todas las personas que hay detrás de él. Por supuesto, algunos de ellos estarán producidos por grandes o medianas compañías que, a pesar de tener cariño (o se supone que lo deben tener), sus producciones son parte del trabajo, del negocio. Pero en lo que pienso más es en los muchísimos podcasts independientes, realizados por una o dos personas como mucho, para las que sus series son un proyecto muy personal, algo a lo que dedican todo el tiempo libre que sus vidas les deja, algo en lo que han puesto toda tu ilusión, su empeño y sus ganas. Es verdad que para esos 393.886 podcasts hay más de quinientos millones de personas que hablan español como primera lengua y unos ciento veinte más que la manejan como segunda. Son muchísimas personas para muchísimos podcasts, pero como en esos bailes en los que todos quieren ser la pareja de los más populares, me temo que las parejas perfectas nunca se encuentren.
Con estas recomendaciones semanales hago lo posible por emparejar oyentes y podcasts. A veces pienso que no vale la pena, que comparto demasiado o demasiado obvio o que a nadie le interese, pero luego pienso en todos esos podcasts por ahí, flotando solos en la internet buscando oyentes... Y me digo que merece la pena, aunque me sienta como la Agencia Matrimonial Nazareth.
Si te gusta escuchar podcasts y quieres comentarlo con un grupo de gente maravillosa, te animo a que te suscribas para participar en el Club de Podcasts Encadenados. Un domingo al mes, a las siete y media de la tarde, nos reunimos por zoom para charlar de podcasts. Se ha creado un grupo estupendo y es un planazo. La próxima sesión será el 24 de mayo. Tienes toda la información sobre la sesión aquí. ¡Ah! y también tenemos un chat exclusivo para suscriptores de pago y podrás también participar en el Club de Lecturas Encadenadas. Ademas hasta mañana tienes una oferta con 20% de descuento. El año entero, la suscripción completa por 48 €.




Historias pequeñas de gente normal
En mi experiencia trabajando en la producción de podcasts sé que muchas veces los creadores, cuando presentan sus ideas, se encuentran con una pregunta: ¿Pero esto a quién le interesa? Si por una casualidad tienen acceso a una marca para poder pedir que patrocinen su idea o que metan publicidad, esas marcas, en un 99% de los casos, preguntan qué famoso (de cualquier pelo) va a aparecer en ese podcast.
Las preguntas «¿a quién le interesa?» y «¿qué famoso hay?» responden a una dinámica que tiene que ver con la errónea creencia de que un podcast tiene que contar, explicar o investigar una gran historia, algo nunca contado, algo espectacular, nuevo, especial o algo de lo que se cumplan 10, 15, 20 o 50 años. Es curioso cómo si se pide un famoso ese factor de novedad, espectacularidad y originalidad desaparece, y a las marcas les parece fantástico que el famoso de turno aparezca para contar lo que cuenta siempre o absolutamente nada.
Esta dinámica deja fuera de juego muchas historias. Entre otras, las de personas normales como tú y como yo cuyas vidas, por la razón que sea, bien contadas, bien pensadas y bien narradas pueden llegar a interesar a todo aquel que las escuche y son capaces de dejar un recuerdo mucho más duradero que el análisis de un acontecimiento histórico o una investigación periodística de primer nivel. No hay que olvidar que la capacidad de vernos, de sentirnos en el otro, siempre es un poderoso atractivo.
Toda esta reflexión se me ocurrió escuchando The Obit Project, el nuevo proyecto de Jad Abumrad (Radiolab, Dolly Parton´s America, Fela Kuti: Fear No Man) con Jule Banville. Jad y Jule son amigos porque trabajaron juntos hace más de veinte años. Él ha continuado su carrera de exitoso podcaster y Jule es profesora en una universidad en Montana. Partiendo de la interesantísima tradición americana de los obituarios en los periódicos, Jule organizó con sus alumnos (algunos actuales, otros que hace años que estudiaron con ella) producir esta serie de 12 episodios sobre la vida de 12 personas de Montana (¿montanenses?). Cada alumno eligió a su persona y la manera en la que quería contar su historia, producir el episodio. ¿El resultado? Pues una colección de vidas maravillosamente narradas que te hacen pensar en lo que comentaba al principio. Todos creemos que nuestras vidas, nuestro día a día, lo que nos ha ocurrido o nos ocurrirá, es vida corriente, normal, sin interés para nadie más que para nosotros (y muchas veces ni siquiera eso), pero con la debida atención al detalle, con la iluminación adecuada y la perfecta narración cualquier vida puede resultar, si no atractiva, cuando menos apreciable. Estoy disfrutando muchísimo de cada una de esas vidas y recomiendo los seis episodios disponibles hasta ahora, pero si quieres solo probar para convencerte, empieza por For Ruth o por The Elephant Under Dillon.
Disfrutando de The Obit Project, que ya digo que me está gustando muchísimo, pensé en otras producciones similares. En inglés me acordé, por supuesto, de Rumble Strip y sus pequeñas historias de gente de Vermont que he recomendado cientos de veces (como Finn and the Bell); o de Lives Less Ordinary, de la BBC, que cuenta eso, la vida de gente normal, y de la que te recomiendo, por ejemplo, el episodio doble titulado I was taken as a baby, I didn’t know who I was. En español pensé, claro, en Radio Ambulante y en que muchos de sus episodios, de hecho la mayoría, están contados desde las vidas de gente normal; pensé en el clásico Familia de libro y en una de mis series favoritas de este año: Vergüenza (lamentablemente solo disponible en Podimo).
Me gustan las historias pequeñas. Me gustan si están bien hechas, pero me interesan también porque no están sujetas a la actualidad, al famoso «gancho» que parece que muchas veces se busca al lanzar una serie. Son podcasts a los que se puede volver siempre, series para descubrir en cualquier momento, aunque se hayan producido hace años.
Las vidas no caducan.
Los perseguidos
La semana pasada se lanzó con mucho entusiasmo y despliegue de medios Los Perseguidos, una ficción sonora de Onda Cero Podcast, escrita y dirigida por Pablo Lara y protagonizada por, entre otros, Salva Reina, Natalia Huarte, Israel Elejalde, Fernando Tejero, Víctor Clavijo y María Hervás.
Escuchados los tres primeros episodios (dos en todas las plataformas y el tercero en la web o en la app de Onda Cero) tengo varias preguntas o dudas. Este no es mi tipo de contenido, pero agradezco muchísimo que Onda Cero apueste por una producción grande, cuidada, y que se haga una inversión en promoción y demás. Escuchándola, me he preguntado: ¿Es un podcast o es una serie de televisión que se puede escuchar sin imágenes? ¿Es una prueba, un ensayo para escalarlo luego a producto audiovisual?
La acción transcurre en dos planos, o tres, mejor dicho. Por un lado está Peio, que sale de la cárcel después de 20 años y que vuelve a San Blas, su barrio. Por otro está Daniela, periodista en busca de la verdad y una buena historia. El hilo que los unirá es Dardo, que es el pasado de Peio y me temo será el futuro de Daniela. Funciona mejor el plano de acción del presente, el del pasado chirría mucho y los diálogos no me convencen para nada, están encorsetados y con una excesiva carga de tópicos. Por ejemplo, en el tercer episodio, cuando Peio cuenta a Daniela cómo era su pandilla del barrio hace 20 años, cómo trapicheaban, atracaban y se acabaron convirtiendo en una peligrosa banda, esa historia se presenta al oyente con flashbacks de escenas de los cuatro amigos en acción. Creo que hubiera funcionado muchísimo mejor un monólogo de Peio, interrumpido por alguna pregunta de Daniela, contando su historia. Se hubiera sentido «más podcast», más pensado para audio y menos «serie de televisión sin imágenes».
Me tiene intrigada el escuchar cómo van a acabar cerrándose las dos o tres tramas que se han planteado hasta ahora, así que seguiré escuchando. Si te gusta la ficción policiaca, con intriga, es tu serie.
Si te sobra tiempo:
Ha vuelto Javier Peña y su Grandes Infelices con un episodio dedicado a Juan Carlos Onetti. Como siempre, Peña es solvente y domina su propio formato. En esta ocasión retrata la vida del escritor uruguayo planteándola como una investigación sobre por qué pasó los últimos años de su vida tumbado en la cama en su piso de la Avenida de América de Madrid. Tanto si conoces a Onetti como si no, vas a aprender muchísimo sobre su vida, te vas a preguntar por qué Peña llama «novelas policiales» a las novelas policiacas y te vas a romper con la voz de Idea Vilariño recitando Ya no, uno de los poemas de amor más tristes de la historia, dedicado a Onetti. Por cierto, me alegro infinito de la gira en teatros que Grandes Infelices prepara por España y América. Me satisface muchísimo que podcasts narrativos como éste o como Criminopatía salten a los escenarios para acercarse a sus oyentes. No todo tienen que ser comedias o entrevistas. (Por cierto, Juan Tallón tiene una novela sobre Onetti, que no sé si está descatalogada, titulada El váter de Onetti y que, por supuesto, te recomiendo).
También ha vuelto Modes of Thought in Anterran Literature, mi ficción favorita de la historia y una de las producciones en audio más increíbles que he escuchado nunca. La recomendé hace un par de años y dije entonces que me había enamorado tanto de ella que no quería enseñarla a nadie, que era una joya que quería guardar solo para mí. Dije también que en ella hay que sumergirse como en una piscina helada, «hay que tirarse, contener la respiración y descubrir lo que te espera». Lo que cuenta Modes of Thought in Anterran Literature son las clases magistrales de un profesor, cuyo nombre no conocemos, sobre la civilización anterrana, recientemente hallada en unas excavaciones submarinas en el Mar de China. A lo mejor te estás preguntando si será verdad. No voy a decirte más: si te atreves, lánzate a la piscina. Yo ya ando chapoteando.
Lo más triste y lo más bonito que he escuchado esta semana ha sido Blink Once for Yes, de Love and Radio. Otro podcast, por cierto, lleno de historias normales. El episodio es de 2016, pero eso es lo de menos, no importa nada. Lo que cuenta es que se te queda dentro y no lo olvidas. Repito que es tristísimo, trágico y precioso.
Me gustó bastante Tinta y viñetas, el cómic con nombre de mujer, de Documentos RNE. No tenía ni idea de nada de lo que contaban, de las mujeres dibujantes que desde finales del siglo XIX ilustraban revistas, periódicos y más adelante los primeros tebeos. Como siempre en Documentos RNE sales de la escucha apabullado por la cantidad de información que te cae encima, volquetes y volquetes de nombres, pero me pareció interesantísimo porque no conocía a casi ninguna. (Como buena niña de los ochenta, me hizo muchísima ilusión conocer la historia de Purita Campos, la autora detrás de El mundo de Esther)
Para terminar, si te gusta la montaña, el alpinismo (y si no te gusta, también), que no se te escape el episodio A seis mil metros de altura, de Radio Ambulante. Están haciendo una temporada espectacular.
Esto es todo por esta semana: unas cuantas recomendaciones para que la enormidad de los 393.886 no te sobrepase. Como siempre, lo tienes todo en LA LISTA, y si escuchas algo, ven a contármelo, que me hará mucha ilusión.
Gracias por llegar hasta aquí.
Me encantaría que te animaras a suscribirte porque aunque me encanta escribir y lo hago por amor al arte también me gustaría poder dedicarle mucho más tiempo a escribir cosa que te interesen. Si te suscribes ese ideal estará aún más cerca y si lo haces, yo te daré cosas a cambio de tu dinero, claro. Primero mi agradecimiento infinito que no es algo que yo vaya regalando a la ligera. Pero además acceso a la newsletter extra del último domingo del mes, al club de lectura, al club de escucha y al chat. Puede que no te atraiga nada de eso pero, si llevas mucho tiempo por aquí, quizás quieras ser tú el que me de una recompensa. Ya somos más de 560. El nuevo reto es llegar a 600. ¡Anímate!
Además, si te suscribes hoy te regalo dos meses gratis de Pocket Casts Plus, la mejor aplicación para escuchar podcasts.




Estoy escuchando el podcast “Expedienté Carmen Martín Gaite” y estoy realmente afectada. Es una de mis escritoras favoritas, “Nubosidad variable” fue mi libro de cabecera muchos años y ahora, conocer todo lo que pasó me hace admirarle aún más. Si eres fan suya, es un imprescindible. Y si no lo eres, también.
Pues estoy disfrutando mucho de Los Protegidos, al menos los tres primeros capítulos me han gustado y la calidad del sonido y los actores me están pareciendo espectaculares.