Podcasts encadenados: De amoríos, divos y pueblos abandonados
Bueno, pues vamos con la primera entrega de recomendaciones de podcasts del año.1 Tengo bastantes cosas acumuladas, así que no intentes leer esta newsletter del tirón, deprisa y corriendo, antes de salir a trabajar o hacer lo que sea que la vida te obliga a hacer. Léela con calma, no hace falta apresurarse.
Alone: A Love Story es un podcast de la productora canadiense CBC publicado en 2017. Llevaba en mi lista mucho tiempo y justo antes de las vacaciones, cuando ya no podía más, decidí darle una oportunidad porque necesitaba algo sencillo y entretenido. ¿Qué cuenta este podcast? Pues lo que promete el título: es la historia de Michelle Parise, una periodista canadiense de padres italianos, que cuenta en más de veinte episodios su vida amorosa desde que tiene veinticinco años hasta los cuarenta. A una amiga mía se lo recomendé diciéndole que era un poco como ver Anatomía de Grey o Luz de luna. Es como comer pipas: no te va a nutrir pero vas a estar entretenidísima. El enganche del oyente se consigue porque el podcast está muy bien construído, muy bien escrito. Los episodios están llenos de saltos en el tiempo entre el presente en que Parise escribe y lo que recuerda de su vida antes de conocer a su marido y todo lo que ocurrió después. Los dos planos temporales se van intercalando sin que el oyente se pierda. Además, Parise escribe muy bien para el audio sin resultar ni pedante ni muy literaria, como si te sentaras con una amiga tuya y le dijeras «cuéntame todos los detalles». Esa manera de escribir es además muy visual y el oyente es capaz de visualizar todo lo que le van contando desde los bares en los que Parise ligaba de veinteañera, pasando por su boda o las casas en las que va viviendo con su marido, hasta su piso de soltera o el pueblo italiano del que viene su familia paterna. Lo dicho, es como ver una película romántica. No te va a cambiar la vida pero pasas un buen rato y no hay que pensar mucho, aunque hay interesantes reflexiones sobre el matrimonio, las relaciones sentimentales, el compromiso, la fidelidad, etc.
Mi Divo, de Futuro Studios fue una de las escuchas de las vacaciones y se reveló como toda una sorpresa. Primero, porque en mi cabeza, Juan Gabriel, el divo del que en teoría trata el podcast, era José Vélez, un señor del que lo único que sé es que tenía los dientes muy grandes. Solventado esa desubicación entre divos, la segunda sorpresa vino porque Mi Divo me ha gustado mucho. El subtítulo de esta producción (y que su host, María García, repite en cada uno de los episodios) es «un podcast sobre raíces»; y es lo que, de verdad, define este proyecto. Al contrario de lo que ocurría en Hey! y su subtítulo de «un podcast sobre Julio Iglesias para hablar de otras cosas», aquí sí que se habla de raíces, de las de Juan Gabriel y de las de la propia host.
Como ya he dicho, yo no sabía quién era Juan Gabriel, pero eso, al contrario de lo que pueda parecer, no es un impedimento para seguir el podcast y disfrutarlo. María García y el gran divo mexicano comparten lugar de origen, Ciudad Juárez, uno de los territorios más violentos y con peor prensa de México. El mérito indudable del guión de García es conseguir trenzar la historia de Juan Gabriel (su terrible infancia abandonado por su madre, su vida en las calles, su arresto y su estancia en la cárcel y de ahí al estrellato mundial, su sexualidad) con la historia de la propia María y la de su familia. En cada uno de los episodios hay un giro que no te esperas, un pensamiento que deja al oyente reflexionando, un trazo más para completar el retrato tanto de Juan Gabriel como de María. Hay reflexiones sobre la familia, sobre los secretos familiares, las relaciones materno filiales, la gentrificación a la que todos contribuímos, lo que enseñamos a nuestros hijos, las tradiciones, la identidad. A pesar de ser un podcast muy mexicano, y quizás porque está disponible tanto en inglés como en español, todo está perfectamente contextualizado para que el oyente que no conoce Ciudad Juárez, a Juan Gabriel, México y su historia y su contexto social lo siga con interés. Muy recomendable. No lo dejes escapar.
Volviendo al inglés, y este es solo para oyentes top, escuché Cement City, del que ya comenté algunas cosas en el Cuaderno de vacaciones de invierno. Terminé de escucharlo el día 2 de enero, en un paseo de tarde, y descubrí que el episodio terminaba el 2 de enero de 2017, hace 7 años. De esta producción de Audacy, producida, escrita y narrada por la periodista del New York Times Jeanne Marie Laskas, me ha interesado mucho cómo de un contenido grabado hace 7 años puede hacerse un podcast que entre en la lista de los mejores del año. Me interesa porque separa el formato de la necesidad de tener un gancho pegado a la actualidad, de eso que, a veces, los directivos preguntan: ¿pero esto le interesa a alguien? ¿Hay algo en las noticias que lo haga relevante? No es necesario, si es un producto bien hecho, bien contado, el podcast no necesita estar pegado a la actualidad, para eso hay otros formatos.
¿Qué cuenta Cement City? Cuenta la historia de la ciudad de Donora, un pueblo de Pensilvania que languidece, prácticamente abandonado de la mano de Dios, pese a que sus 4.000 habitantes pelean por seguir viviendo en él, porque llegue trabajo al pueblo de la mano de una residencia universitaria que traiga el empleo que se perdió cuando las empresas de químicos que había allí cerraron. En Donora no hay tiendas para comprar, ni un McDonald’s, ni una gasolinera; no hay más que un par de restaurantes y en su calle principal los escaparates de las tiendas cerradas exhiben mercancías de los años ochenta. Pero tienen un Museo del Smog. En 1948 tuvieron una semana en la que por el cambio en las condiciones meteorológicas, los humos tóxicos de las empresas químicas se quedaron atrapados en la superficie aplastados por la niebla, creando una gran nube tan densa que no se veía a más de cuatro metros. Aquello provocó 20 muertes y centenares de enfermos. El museo es ahora el atractivo del pueblo.
El podcast es un documental sonoro en su más estricta definición. Jeanne Marie Laskas decide, un buen día, tomar una de esas salidas que todos vemos en las autopistas y que llevan a pueblos con nombres que nos son conocidos porque los hemos visto mil veces pero que desconocemos por completo. Llega allí y, tras un primer paseo con su productora, se compra una casa y se queda a vivir un año casi como un experimento etnológico. Se pasean por el pueblo conociendo a la gente, conociendo sus problemas, lo que cuentan, dejándoles hablar, asistiendo a esa cosa tan americana de los town meetings, intentando entender las rencillas entre unos y otros por conseguir un puesto en el consejo ciudadano, en el ayuntamiento, hablan con mayores, con chavales que les cuentan cómo es vivir en un pueblo que no tiene ni colegio y sabiendo que no le importas a nadie. Especialmente interesante es la historia del puente: tenían un puente que les conectaba con el otro lado del río, con los años se fue deteriorando y deteriorando hasta que se cayó y nadie se ha preocupado por reconstruirlo. (El dato de que en EEUU la infraestructura pública es ciencia ficción no se comenta, claro).
Cement City se siente a veces como si estuvieras en Doctor en Alaska pero sin encanto, sin fantasía, sin optimismo, es la vida real. Es una muy buena producción, maravillosamente escrita y muy bien llevada. Alguna vez puede resultar un poco tedioso por algunos de los detalles y en ocasiones pierdes un poco el hilo, pero me interesa por eso, por cómo un material grabado hace 7 años puede ser vigente ahora mismo. Es una especie de documental de estos que plantan la cámara y te cuentan la vida de alguien sin meterse mucho, algo observacional aunque la injerencia sea inevitable: ellas viven allí y todo el mundo sabe quién son.
Algunos detalles de escritura: en el minuto 48 del último episodio Jeanne Marie dice que están en el desfile de Navidad y que lo siente como si fuera una especie de especial de Navidad de Downton Abbey donde están todos los personajes con los que han convivido. Me parece una manera muy gráfica de explicar esta sensación del último episodio con todos los personajes. Me encantó también su reflexión sobre cómo al inicio del proyecto su motivación para el mismo era saber por qué la gente no se iba de Donora y, después de un año, lo sabe, al salir del Museo del Smog y darse cuenta de que las ventanas siguen rotas y apañadas con cinta adhesiva y entonces dice:
«Saliendo del museo me siento extrañamente feliz. Todo sigue aquí, todo está en su sitio. Me doy la vuelta para mirar las ventanas, siguen rajadas, siguen pegadas con cinta adhesiva, y pienso "Alguien tiene que encargarse de poner esa cinta, alguien se encarga de añadir otra capa de cinta. Recuerdo cuando llegamos aquí al principio, no podía dejar de preguntarme: ¿Por qué la gente se queda en Donora después de todo lo que había pasado? El smog, la compañía de acero marchándose y nada que viniera a sustituirla. Quería entender por qué la gente se quedaba aquí, incluso ahora. Después de todos estos meses creo que estoy empezando a entenderlo de una manera que no esperaba. No es solo por el sentido/ la sensación de comunidad, que es real y que he descubierto que yo no sentía últimamente; hay algo más. Es difícil de explicar, es este sentimiento, esta sensación de sentir que formas parte de algo que te necesita, que realmente te necesita, es algo de lo que tienes que encargarte, que tienes que cuidar y eso le da un propósito a tu vida. Es como si tú importaras, depende de ti mantener esta "cosa" con vida. A lo mejor es así como funcionan las comunidades, todas, a lo mejor esto es lo que mantiene todo unido pero aquí se siente más necesario, más imprescindible».
Me recordó también a una cita de Los suicidas del fin del mundo, de Leila Guerriero que dice:
«Cómo será no verse reflejado en las noticias, no entrar nunca en el pronóstico del tiempo, en las estadísticas, no tener nada que ver con el resto del país. Imaginé una vida así: sin que a nadie le importe».
Cement City es un muy buen podcast pero no es para todo el mundo. Es un 7.000.
Breves para terminar:
Me ha gustado mucho la serie de La viajante condición humana, de El Extraordinario. A pesar de ser un branded, la presencia de la marca es mínima y no molesta. Son episodios breves, de 10 minutos en los que distintos personajes, más o menos conocidos, relatan sus viajes más especiales. Por supuesto, algunos episodios me han gustado más que otros, pero se escucha con gusto. Empieza por el de Miguel Rellán, que es una maravilla.
The Europeans es un podcast en inglés que, como su nombre indica, trata temas europeos. Es un podcast semanal que escucho de vez en cuando, pero estas Navidades dediqué un tiempo a la serie de tres episodios enfocada en la industria de la leche de soja partiendo de una empresa sueca, The Oatly Chronicles. Interesantísimo y muy bien contado. Explican desde qué leche es más sostenible hasta como detrás de Oatly está el fondo buitre más grande del mundo que ha colonizado el mercado inmobiliario. Interesantísimo.
En Navidad no cociné mucho, no cociné casi nada, creo que ya lo comenté. Hice crema de coliflor con curry y canelones de pularda, pero mientras trajinaba me puse a escuchar A la guerra con una cuchara. No lo conocía de nada, me saltó en algún sitio y, como siempre estoy buscando algo que escuchar en español, le di una oportunidad, confieso que con muy pocas ganas y entusiasmo. Y resulta que me gustó. Empecé por el final, por el último episodio de la temporada dedicado a la cocina como espacio. En Tu cocina, territorio en disputa Beatriz Robles y Laura Corsi hablan de las tipologías de cocinas, la historia de esta habitación de la casa y su significado. Me gustó porque, a pesar de ser un conversacional, la narración avanza y al terminar has aprendido algo. Para mi gusto le falta un pelín de edición para que vaya más ligero, pero funciona muy bien. Me gustó tanto que escuché también Mi ciudad tiene un McDonald’s luego existe y es probable que acabe escuchando toda la temporada.
Talk Easy with Sam Fragoso es un podcast de entrevistas que me encanta. No los escucho todos, claro, pero de vez en cuando echo un vistazo a ver quién ha pasado por allí. Me gusta porque la labor de documentación que él y su equipo hacen es increíble y siempre sorprende al entrevistado con sus preguntas. El episodio que te recomiendo hoy se encuentra con Jia Tolentino, periodista del New Yorker y una mujer listísima. Hablan de internet, del futuro, de la mujer, de la crisis de la atención.
En otro paseo en el que, por cierto, me encontré con un jardín lleno de cabezas de muñecos gigantes, escuché un episodio del podcast con uno de los títulos más originales que he encontrado hasta ahora. El podcast se titula Don’t Drink the Milk y trata sobre historias invisibles de la vida cotidiana. El episodio Invisible Work: Women strike back une tres historias sobre el trabajo de las mujeres y su papel en la sociedad: la huelga de mujeres en Islandia en los 70, el movimiento 4B en Corea del Sur y su traslación a Estados Unidos. Lo recomiendo muchísimo y me anoté esta cita que dejo para terminar:
The reason is we fundamentally view women's time differently than men's time. And what I discovered doing this research for 10 years is this fundamental discrepancy, which is that women's time is viewed as sand, as infinite, and men's time is viewed as finite, like diamonds. And we start to say things to ourselves like “we're better multitaskers”, “well, my partner's job is less flexible than my job”. We say, “yes, we're both colorectal surgeons, but my partner is better at focusing on one task at a time and I can find the time”. But I think what I'm here to tell you is that there's actually no way to find time. We're not Albert Einstein. We can't f*ck with the space-time continuum. There's just different ways that women are expected to use their time. And that's what we have to dismantle and that's why this topic is I think so hard.
Sé que es mucho pero... ya sabes, si escuchas algo, ven a contármelo que me hará ilusión y si quieres sumarte al Club de Podcasts Encadenados donde hablamos en profundidad de mucho de lo que comento, pues ya sabes, puedes suscribirte. Es una vez al mes, un domingo por la tarde y lo pasamos genial. La próxima es este, domingo, el 19 de enero.
En esta lista de Spotify tienes todas mis recomendaciones
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Estoy oyendo El Divo!!! Amo a Juan Gabriel ♥️
Me gustaron los episodios de la leche de avena en The Europeans. Esa marca (Oatly) es bastante famosa en UK. Una cosa q no dijeron es q mucha de la "plant-based milk" está ultraprocesada, le aniaden azúcar y demás. La conclusión es q la leche de vaca sigue siendo la mejor desde el punto de vista nutricional, pero claro, es terrible para el planeta y las vacas. You cant win.
https://zoe.com/learn/podcast-meat-and-dairy-alternatives
Tb me gustó el capítulo q hablan de nadar en agua helada :) Sé la sensación de subidón q describen, pero de momento no me atrevo a hacer esto en invierno ...
Hugs!
di