Me falta tiempo porque he dedicado mucho, de hecho la mayoria, estos dos meses a la mudanza que es un trabajo en sí mismo pero ha estado bien poder dedicárselo.
Que belleza de texto y de sensaciones! gracias por el descuento me animo y voy pa dentro de cabeza. Muero de envidia por la casi jubilacion, y me alivia muchisimo lo que cuentas sobre el tiempo…uno de mis temores es si vuela tan rapido como trabajando…Conozco al jubilado con agenda de ejecutivo que me da vertigo y al simbionte de sofa atontado de seies…y ambos me horrorizan así que tu soberania sobre el tiempo me calma y me motiva😘
Medea, no es casi jubilación. ¡Qué más quisiera yo! Es el paro, un par e meses o tres sin tener un trabajo remunerado de 9 a 5, pero tendré que volver a ello. Solo me libraré si la newsletter pega un subidón increible... y cientos de suscriptores se animan como tú.
Pero está molando para ver como será mi vida cuando me jubile... cada vez queda menos.
Que alegría descubrir que hay cuaderno de Semana Santa! Estoy intentando imaginar como es eso de poder estirar y acortar el tiempo y me vienen a la cabeza los veranos de mi juventud cuando aún no trabajaba.
Lo de (creo) en Cuaderno de Semana Santa, lunes, define el resto de la newsletter; ese continuo vital, esa armonía y ese enorme espacio propio donde cualquier cosa es posible.
Enhorabuena! No es mal comienzo para una semana santa.
Así está siendo. No me puedo creer, por ejemplo, que hoy sea miércoles. Me parece que el lunes fue hace mil quinientos años y que para el siguiente lunes quedan 3 meses. Es una sensación rarísima.
Lo has descrito a la perfección, los días dejan de tener nombre y apellidos cuando, por el motivo que sea, ya no es necesario contarlos. Así me sentí yo cuando me jubilé a los 43 años por enfermedad.
Ana, ¡qué sensación tan maravillosa! Inexplicablemente no me enteré del cambio de hora hasta tarde, hice un plan que no habría hecho y luego pensé lo mucho que me condiciona y el poco sentido que tiene..
Que maravilla debe ser tener tanto tiempo para hacer lo que de verdad te apetece 🤗❤️
Me falta tiempo porque he dedicado mucho, de hecho la mayoria, estos dos meses a la mudanza que es un trabajo en sí mismo pero ha estado bien poder dedicárselo.
Que belleza de texto y de sensaciones! gracias por el descuento me animo y voy pa dentro de cabeza. Muero de envidia por la casi jubilacion, y me alivia muchisimo lo que cuentas sobre el tiempo…uno de mis temores es si vuela tan rapido como trabajando…Conozco al jubilado con agenda de ejecutivo que me da vertigo y al simbionte de sofa atontado de seies…y ambos me horrorizan así que tu soberania sobre el tiempo me calma y me motiva😘
Medea, no es casi jubilación. ¡Qué más quisiera yo! Es el paro, un par e meses o tres sin tener un trabajo remunerado de 9 a 5, pero tendré que volver a ello. Solo me libraré si la newsletter pega un subidón increible... y cientos de suscriptores se animan como tú.
Pero está molando para ver como será mi vida cuando me jubile... cada vez queda menos.
Que bueno leerte así, dueña de tu tiempo y espacio. 😃👍
¡Si! es una sensación maravillosa.
Que alegría descubrir que hay cuaderno de Semana Santa! Estoy intentando imaginar como es eso de poder estirar y acortar el tiempo y me vienen a la cabeza los veranos de mi juventud cuando aún no trabajaba.
Pues se parece bastante a esos veranos pero siendo mucho más consciente de ello.
Lo de (creo) en Cuaderno de Semana Santa, lunes, define el resto de la newsletter; ese continuo vital, esa armonía y ese enorme espacio propio donde cualquier cosa es posible.
Enhorabuena! No es mal comienzo para una semana santa.
Así está siendo. No me puedo creer, por ejemplo, que hoy sea miércoles. Me parece que el lunes fue hace mil quinientos años y que para el siguiente lunes quedan 3 meses. Es una sensación rarísima.
Pues disfrútala a tope
Lo explicas tan bien…llevo desde enero con una prejubilación así que voy leyéndote e identificándome a la par.
¡Que envidia me das, Gemma!!!
Lo has descrito a la perfección, los días dejan de tener nombre y apellidos cuando, por el motivo que sea, ya no es necesario contarlos. Así me sentí yo cuando me jubilé a los 43 años por enfermedad.
Siento mucho lo de tu enfermedad, Vicente... pero la sensación de vivir dentro del tiempo y no observándolo desde fuera es increíble.
Creo que me estás describiendo.
Estoy jubilada, estiro y acorto el tiempo a mi voluntad y soy casi dueña de él.
Que envidia, Esther... a mi todavía me queda para eso.
¡Cómo invita al baile ese salón vacío e iluminado por el sol! Da paz mirarlo.
Sí! por eso elegí la foto porque así siento ahora mi cabeza.
Desembalar libros. Limpiarlos, hojearlos, leer algun parrafo, decidir su lugar …
Un placer absoluto y más teniendo tiempo.
¡Qué sensación tan maravillosa! A disfrutarla, que no me cabe duda de lo que haces .
Lo estoy disfrutando tanto que cuando se termine me va a costar lágrimas.
Ana, ¡qué sensación tan maravillosa! Inexplicablemente no me enteré del cambio de hora hasta tarde, hice un plan que no habría hecho y luego pensé lo mucho que me condiciona y el poco sentido que tiene..
El cambio de hora es terrible pero este año ni me he enterado.