García Márquez en Vivir para Contarla, cuenta de la oposición de sus padres a que fuera escritor. Su madre se aparece por Barranquilla, y le recrimina haber dejado los estudios para dedicarse a escribir. Le enrostra las sandalias gastadas, su deslgadez, vivir como un pordiosero. Garcia Márquez Le responde, "pero dígame una cosa, ¿usted en mi lugar no haría lo mismo?"
La cuestión es que llega un punto en la vida en que entiendes a los dos, tanto a los padres como al hijo. Todos queremos que a nuestros hijos les vaya bien, que no sufran y cuando piensas que el camino que han elegido les va a hacer sufrir pues lo llevas mal pero yo tengo claro que hay que apoyarles.
Con los padres pasa mucho como con otros "modelos sociales" que se han impuesto. Los padres son/somos personas con su/nuestra gama de claros y no tanto. Sin duda que las cosas se analizan diferente cuando una es madre y empatiza con ellos . A veces es saludable la distancia, "dosificar" esa relación y otras lo contrario.
Eso es. En el caso de las madres además hay dos modelos impuestos: el de la maravillosa y el de la culpable de todo lo malo que le pasa a alguien. Y en realidad la mayoría está en el medio.
Qué foto y tan bonita la de tus padres, Ana. Esa mirada...
Sí que es un tema complejo con muchas aristas, etapas vitales, puntos de vista... Sobre todo cuando se hacen tan mayores que los papeles parecen invertirse en un giro sorprendente para el que no te habías preparado.
Ese giro sorprendente es tremendo. Yo no lo he vivido como tú, pero cuando murió mi padre siendo nosotros tan jovenes, derepente brotó una sensación de responsabilidad hacia mi madre que por entonces tenia mi edad.
Ay, me imagino... Tampoco creo que estemos nunca preparados ante esas circunstancias. Tratamos de hacer lo que podemos lo mejor que podemos y sin ninguna clase de éxito asegurada.
Es un temazo que está agazapado en nuestra mente y que a veces no quieres pensar conscientemente porque da zarpazos. También alegrías, agradecimiento y comprensión hacia ellos. No sé si a todo el mundo pero todas estas cosas juntas me pasan a mí. No me creo a quien no tenga grises. A lo que escribes le falta alguna fuente de origen más o menos científico (algunos estudios en psicología, por ejemplo) para que sea el embrión de un ensayo de relaciones de padres e hijos ;)
Gracias Aida. Soy muy vaga paa documentarme, leerme una fuente científica me daría muchísima pereza leer y encontrar y asimilar. Mis fuentes son casi siempre de literatura.
Muchas gracias por compartir. Hace no mucho leí Las hijas horribles de Blanca Lacasa y también miraba la relación madre - hija intentando desmontar la idealización de cómo debería ser
Gracias a ti or leerme. De madres e hijas mi favorito es Fugitivo y Reina... casi todo lo demás que he leído me resulta artificial o victimista. A Lacasa no la he leído.
Amén a todo.👌
García Márquez en Vivir para Contarla, cuenta de la oposición de sus padres a que fuera escritor. Su madre se aparece por Barranquilla, y le recrimina haber dejado los estudios para dedicarse a escribir. Le enrostra las sandalias gastadas, su deslgadez, vivir como un pordiosero. Garcia Márquez Le responde, "pero dígame una cosa, ¿usted en mi lugar no haría lo mismo?"
La cuestión es que llega un punto en la vida en que entiendes a los dos, tanto a los padres como al hijo. Todos queremos que a nuestros hijos les vaya bien, que no sufran y cuando piensas que el camino que han elegido les va a hacer sufrir pues lo llevas mal pero yo tengo claro que hay que apoyarles.
Te entiendo, y claro, entiendo a esa madre también. Supiera ella lo que vendría después...
Con los padres pasa mucho como con otros "modelos sociales" que se han impuesto. Los padres son/somos personas con su/nuestra gama de claros y no tanto. Sin duda que las cosas se analizan diferente cuando una es madre y empatiza con ellos . A veces es saludable la distancia, "dosificar" esa relación y otras lo contrario.
Eso es. En el caso de las madres además hay dos modelos impuestos: el de la maravillosa y el de la culpable de todo lo malo que le pasa a alguien. Y en realidad la mayoría está en el medio.
Somos el foco y todo es nuestra responsabilidad. La realidad de una situación, la que está sea, es multifactorial.
Qué foto y tan bonita la de tus padres, Ana. Esa mirada...
Sí que es un tema complejo con muchas aristas, etapas vitales, puntos de vista... Sobre todo cuando se hacen tan mayores que los papeles parecen invertirse en un giro sorprendente para el que no te habías preparado.
Ese giro sorprendente es tremendo. Yo no lo he vivido como tú, pero cuando murió mi padre siendo nosotros tan jovenes, derepente brotó una sensación de responsabilidad hacia mi madre que por entonces tenia mi edad.
Ay, me imagino... Tampoco creo que estemos nunca preparados ante esas circunstancias. Tratamos de hacer lo que podemos lo mejor que podemos y sin ninguna clase de éxito asegurada.
Te admiro por tu capacidad de recordar donde leíste esos párrafos y ajustarlos al texto como un guante.
La relación padres hijos posiblemente sea la más compleja que nos toca vivir.
Irene los recuerdo porque los apunto. De todos modos es una capacidad que voy perdiendo ultimamente y me da muchisima muchisima rabia.
Es un temazo que está agazapado en nuestra mente y que a veces no quieres pensar conscientemente porque da zarpazos. También alegrías, agradecimiento y comprensión hacia ellos. No sé si a todo el mundo pero todas estas cosas juntas me pasan a mí. No me creo a quien no tenga grises. A lo que escribes le falta alguna fuente de origen más o menos científico (algunos estudios en psicología, por ejemplo) para que sea el embrión de un ensayo de relaciones de padres e hijos ;)
Gracias Aida. Soy muy vaga paa documentarme, leerme una fuente científica me daría muchísima pereza leer y encontrar y asimilar. Mis fuentes son casi siempre de literatura.
Muchas gracias por compartir. Hace no mucho leí Las hijas horribles de Blanca Lacasa y también miraba la relación madre - hija intentando desmontar la idealización de cómo debería ser
Gracias a ti or leerme. De madres e hijas mi favorito es Fugitivo y Reina... casi todo lo demás que he leído me resulta artificial o victimista. A Lacasa no la he leído.
Precioso mosaico literario del complicado tema.
Gracias, Elisa.